13 sept. 2013

La lógica de la televisión

Se estremecía con la brisa que entraba por la ventana. Decidió taparse. Cubrir su cuerpo con un batín rojo y desgastado al que le había cogido cariño con los años. Se acercó al mueble bar, cogió un vaso de whisky y se acercó al congelador. Echó dos hielos, dos grandes, un chorro de la botella y dejó que se fuera aguando con el agua que se deshacía. Le gustaba el whisky frío, rebajado con el extraño sabor que deja el agua hiperclorada del deshielo. 

Sentada en el sofá comenzó a desafiar la lógica de la televisión. Se planteaba la publicidad como un sueño, las noticias como una realidad, los concursos como un reto y el fracaso de las marionetas del corazón como un fracaso propio. Pronto se vio sedada a base de sentimientos enfrentados. Del odio pasaba al amor, al tedio y a la añoranza sin ningún sentido. Pronto se vio fundida, cansada, harta de vivir tan intensamente cada segundo. 

Se estremeció con la brisa que entraba por la ventana, se quitó el batín y se acercó al mueble bar. Quizá así consiguiera aplacar tanta realidad. Quizá así comprendiera que los iconos son de plástico, los instantes fugaces y la vida una excusa en la que el final no está escrito. 

8 sept. 2013

Ansiedad

Salió por la ventana. El aire molestaba, la luz del sol cegaba unos ojos acostumbrados a soñar con ser libre. La humedad recorría sus huesos y provocaba escalofríos a lo largo de su espalda. Desconocer lo que se le venía encima creó una inseguridad que bloqueó su sien, paralizó sus piernas y otorgó una extraña rigidez a sus dedos. 

Paralizado conoció la ansiedad, una sensación extraña que nunca se asomaba en la oscuridad de una celda impuesta. Quizá autoimpuesta. No estaba preparado para el aire puro y la crudeza de lo real. Sabía que le perseguían, que le buscaba una horda de carceleros que le habían torturado con una disciplina férrea y dolorosa. 

Se quedó inmóvil, miró hacia atrás y dio una paso. El primer paso hacia un mundo que ya había vivido, que ya conocía y del que no recordaba nada. Un millón de recuerdos se entremezclaron, proyectándose en la oscuridad de su ceguera. ¿Qué era real en todo aquello? Todo se mezclaba, aun sabiendo que todo lo que recordaba era cierto se planteaba cuánto no habría de invención en las imágenes que iban pasando sin orden. Añoraba el pasado sin saber si lo idolatraba o sencillamente había sido tan feliz antes de conocer aquella celda. 

El segundo paso le hizo plantearse si merecía la pena afrontar un tercero.

12 abr. 2013

Caminos circunscritos a una norma territorial

Porque no todos los pasos hacia atrás tienen que ser una derrota ya que no todas las líneas son rectas, todos  los trazados perfectos ni todos los caminos transitables. La carne cruda prescinde del sabor igual que los agnósticos del destino. No hay proezas en el camino del hombre que anda herrando, pero tampoco tropiezos. Por que este es el principio del conformismo y el final de la arrogancia. Por que esto es lo que quieres. Porque en esto es en lo que sueñas. 

Caminos circunscritos a una norma territorial diseñada por antropólogos futuristas que saben mejor que tu quien eres, que saben mejor que tú que comes y que saben antes que tú que vas a temer. Ahora eres uno más, te sientes uno más. Quizás ahora estés en tu sitio, en ese sitio de un camino que no es recto, transitable ni perfecto.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...